Para escribir este post me vi en la necesidad de cambiar mi propio lenguaje. De la misma manera que Hélène Cixous defendía que era necesario un lenguaje distinto para hablar de temas diferentes, esta entrada tiene algo que la convierte en algo aparte del resto.
Para hablar de la exposición que se inauguraba ayer en Caixa Forum Barcelona, “Rumor…historias decoloniales en la Colección La Caixa”, era necesario utilizar otro lenguaje.
Formando parte del proyecto Comisart, convocatoria para comisariado emergente de la entidad y que propone nuevas miradas sobre su colección, esta propuesta curatorial de Suset Sánchez nos hace dudar hasta de sí misma. 
Ignacio Uriarte,  
The History of the Typewriter recited by Michael Winslow, 2009.

Como base tenemos cinco obras: Centro di permanenza temporanea (2007, Adrian Paci), Volta (Bandeira) (2002-2003, Stephen Dean), Arabian Stars (2005, Jordi Colomer), The History of the Typewriter recited by Michael Winslow (2009, Ignacio Uriarte) y Afyon (2009, Mustafa Hulusi).
Como fondo tenemos mucho más.
Abro el catálogo y lo primero que me asalta es una gran pregunta como título: “¿Es posible decolonizar la práctica curatorial como herramienta de interpretación?”. El texto de la comisaria de por sí empieza con un interrogante. No categoriza, no nos confirma nada, nos interpela.
¿De qué va, entonces, esta exposición?
4 ADRIAN PACI
Adrian Paci, Centro di permanenza temporanea, 2007.

Al parecer, y como el título del proyecto indica, no se nos va a afirmar nada en ningún momento. El rumor y la duda serán los protagonistas de esta muestra. Suset nos pone en sobreaviso sobre el modo en que exhiben estas obras de la Colección y todo el discurso que se ha ido creando en torno a ellas, a base de ser expuestas en distintas ocasiones. Aquellos discursos normativos que van implíticos en cualquier exposición, aquello que se establece como único relato válido, y que va dando forma a las obras, se viene abajo aquí.

En un valiente ejercicio de decolonialismo y deconstrucción semántica, la comisaria propone derribar estos discursos y partir de aquellas dudas que se sitúan al margen, en las fisuras del relato.
Aquello que no se cuenta, aquello que no vemos es precisamente lo importante aquí; más preguntas: ¿cómo y cuando llegaron las cinco obras a la Colección “la Caixa”? ¿En qué circunstancias? ¿Qué experiencias hay detrás de lo que se ve en la exposición, una información escamoteada a los públicos y que, sin embargo, determina la forma en que nos enfrentamos a las imágenes? ¿Por qué algunas de estas obras, como Centro di permanenza temporáneao Volta (Bandeira), acumulan visibilidad y fortuna crítica en la historia de la Colección, mientras que otras, como Afyon, apenas se han expuesto?

2 STEPHEN DEANStephen Dean, Volta (Bandeira), 2002-2003.

Se reivindica también lo necesario de incluir lo intangible en el catálogo: ¿qué pasa con esas sensaciones que vive el público durante la visita? ¿Dónde quedan plasmadas las emociones del que mira, pasea, siente?
Suset nos está invitando, quizá con toda la intención, a dejarnos llevar por la f(r)icción del relato, por lo subversivo de aquello que nos cuentan. A dudar incluso de lo que ella misma afirma. Casi pareciera estar decolonizando la propia institución.
¿Qué ocurre con estas obras, pertenecientes a una colección que sólo se muestra temporalmente, cuando precisamente no están visibles? ¿Cómo es su vida? ¿Qué carga adquieren en cada exposición (o qué pierden cada vez que no se enseñan)?
3 JORDI COLOMER
Jordi Colomer, Arabian Stars, 2005.

Suset plantea una lectura alternativa tanto de la colección como de las propias obras y mucho más allá, incluso del propio formato expositivo.
La comisaria se está poniendo a sí misma en el ring. Nos está proponiendo “sospechar” al entrar en cualquier sala, que la voz de curador o del crítico no sean las únicas válidas ni todopoderosas. Podemos (y debemos) dudar.
Resulta interesante además que las cinco piezas que integran el proyecto estén en  soporte de vídeo, ya que este no se consume de igual manera en la intimidad de una casa o en la sala de un museo. Es precisamente esta institución intagible de “museo” la que nos dicta cómo mirar aquello que vamos a ver, cómo interpretar aquello que tenemos delante. Y esta exposición intenta crear el rumor de que todo esto, al final, son lecturas canónicas que pueden venirse abajo.

6 MUSTAFA HULUSI
  Mustafa Hulusi, Afyon, 2009.

Se preguntaba Griselda Pollock en 1994 si la Historia del Arte podría sobrevivir al feminismo, y habría, a partir de entonces, un abismo que permitía el cuestionamiento de toda la institución académica.
Suset Sánchez se pregunta aquí algo similar: ¿podemos deconstruir el discurso curatorial para utilizarlo como herramienta de interpretación?
En un momento de cambio como el actual, es más necesario que nunca desmontar discursos, relatos y dictados. Me recuerda esta exposición, sin querer, a una afirmación que Estrella de Diego decía en clase: vaticinaba un futuro en el que constantemente desmontaríamos los discursos. Decía que quienes nos dedicamos a cuestionarlo todo, nunca podemos dejar de hacerlo. Y aquí reside, precisamente, lo oportuno de esta exposición.
No dejemos de dudar (incluso de todo lo que hemos leído en estos párrafos).