Ante todo diré que este blog está siempre escrito por una persona, yo misma, Semíramis, y que cada una de las palabras que hay en él han salido de mí. Este post también, y por tanto, todo lo que en él se relata es mi propia voz y experiencia.
Antes de nada quiero recordar que en este blog nunca se hacen críticas ni publicidad de exposiciones que yo comisarío, ya que desde hace mucho me parece que el sentido de esta web es otro, y así lo he hecho, porque respeto, ante todo, mi trabajo para conmigo misma.

Dicho esto, quiero poner en situación a todo el mundo: hace más de un año mantuve mi primera reunión con dos galeristas de Madrid, Ricardo y Juan, directores de La New Gallery, uno de los espacios de arte contemporáneo más famoso de la ciudad. De ese primer contacto salió una idea conjunta sobre arte emergente y para artistas sin galería: La New Fair. Este evento, que abrió su convocatoria en noviembre del 2013 y sacó en enero de 2014 a sus artistas seleccionados, se celebró entre los días 20 y 21 de febrero, coincidiendo con la semana del arte en Madrid.

La convocatoria era clara: artistas sin galería que expondrían durante esos dos días en La New Gallery y que podrían vender sus obras sin intermediación ni beneficio de la galería. Un gesto que buscaba (y busca) permitir que los artistas muestren su trabajo y darse a conocer, creando sinergias y apoyos entre todos los agentes implicados. Realmente fue un éxito, con más de 300 solicitudes, una constante presencia en medios, y una afluencia de público que ocupaba incluso la calle.
Estos son los pilares básicos de La New Fair, que en esta segunda edición repite con las premisas de respeto por el trabajo de los artistas, compañerismo, altruismo y generosidad en el arte y la cultura.

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Pues bien, sorprendentemente ayer recibo un mensaje de alguien sobre “La Colect”, una iniciativa de “Hago Cosas”, organización responsable de otros eventos como “Room Art Fair” y “Jääl Project”. Y digo sorprendentemente porque lo que desde su organización definen como “la primera convocatoria para artistas jóvenes de TODAS las disciplinas NO REPRESENTADOS por una galería de arte” no es tal, ya que existen muchas convocatorias anteriores para artistas sin galería (como La New Fair, por ejemplo), es decir, NO SON la primera.

En segundo lugar, me sorprende también el logo de la convocatoria, que en su estética me recuerda mucho a otro. Os dejo dos imágenes, a modo de comparativa. 

El logo de La New Fair

El logo de La New Fair

El logo de "La Colect"

El logo de “La Colect”

Y más allá de todas estas “coincidencias” resulta que solicitando información para participar en su convocatoria, nos dicen esto (en letra pequeñita): “Gastos de inscripción 10,00€ no reembolsables (adjuntar justificante de pago) junto con esta solicitud”.
El asunto de cobrar por simplemente inscribirse a una convocatoria es un ejemplo de malas, muy malas prácticas profesionales en el mundo del arte, como ya denunciaba Montaña Hurtado en su blog a propósito de esta misma organización y su proyecto “Nuevos comisarios”. Puede parecer una cantidad mínima, 10 euros, pero lo cierto es que hay muchos estudiantes de Bellas Artes que este año no han podido pagar su matrícula. Si es una convocatoria para dar oportunidad a estos artistas sin galería, ¿es justo cobrarles? ¿No va un poco en contra de la esencia de la idea? ¿No se aprovechan demasiado ya de los artistas, que hace falta un gesto más en esta línea? Los artistas son trabajadores, pero muchas veces no cobran por su trabajo y, al parecer, ahora también tienen que pagar por solamente presentarlo (y ser o no seleccionado).

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Como comisaria de La New Fair, y sobre todo como persona que trabaja en cultura y respeta el trabajo de otros que se dedican a estos menesteres, he de decir que me siento profundamente decepcionada e indignada con estas actitudes que no sólo no son nada profesionales, sino que incluso dejan mucho que desear como personas. La New Fair, que celebra su segunda edición en 2015 NUNCA pediría dinero por presentarse a la convocatoria; el ambiente de alegría y compañerismo que disfrutamos en la pasada edición no tiene pago posible, y este es el principio fundamental que mueve a nuestra exposición.

No tenemos la exclusividad de una idea, no pretendemos monopolizar nada, de hecho nos encantaría que esto mismo fuera más frecuente, invitando a los artistas sin galería a mostrar su trabajo y la calidad de sus obras. Sin embargo, si yo decido tomar una idea y decir que soy la primera en hacerlo, utilizar determinada imagen, unas fechas muy similares y no consultar ni referirme a quien lo hizo primero, mi actitud habla por sí sola.

Porque yo personalmente SÍ RESPETO el trabajo de todos, porque la cultura está suficientemente despreciada y poco tenida en cuenta desde muchos sectores como para estarlo también desde los que dicen “trabajar para ella”. Por eso quiero manifestar que la actitud de Hago Cosas y su convocatoria me parecen de una práctica profesional muy mala, que les define en todos los sentidos, y dejar claro que no todo vale.