El edificio de Tabacalera es hoy un lugar emblemático en el madrileño barrio de Lavapiés. Con su imponente presencia en la calle Embajadores, acoge hoy exposiciones y actividades vinculadas al arte contemporáneo, así como una parte conocida como Centro Social Autogestionado La Tabacalera de Lavapiés.

Sin embargo, mucho antes de todo esto, Tabacalera acogía en sus salas la vida diaria de miles de mujeres, las cigarreras (en 1809, cuando abrió, eran unas 800; en 1890 eran más de 6.000 cigarreras). Esa historia olvidada guarda sus recuerdos en internet, a través de blogs y entrevistas a estas mujeres; en el espacio de Lavapiés, apenas queda nada de aquello. Muros que se han transformado para exponer la creación actual. La historia de aquellas obreras que destacaron por su conciencia social, sus reivindicaciones laborales y la libertad de unas mujeres adelantadas a su tiempo.

Con este mismo interés, y en un ejercicio inverso, la artista argentina Jazmín López (1984) retoma la historia de estas mujeres para crear varias instalaciones que reflexionan sobre cómo era el trabajo en Tabacalera. López se sorprende de cómo están organizados los baños (ahora convertidos en “Estudios Tabacalera”, donde ella expone junto a otras artistas), especialmente las filas de lavamanos enfrentados unos a otros y sin espejos. No hay posibilidad de mirarse a una misma, si levantas la mirada mientras te lavas las manos, solamente puedes ver a la persona que tengas delante de ti. Esa despersonalización, así como las condiciones laborales de las cigarreras son el tema central del que parte López para configurar unas piezas que devuelven la mirada quien mira, a través de un espejo, pero no sin dificultad: la artista sitúa un espejo inserto entre estos lavamanos pero a una altura que obliga a agacharse para poder verse, como haríamos si nos quisiéramos lavar las manos.

En otra de las salas sitúa a gran altura, y hasta el suelo, las telas utilizadas para confeccionar los trajes de trabajo de estas cigarreras; tal es el interés de la artista por volver a situar a esas mujeres que ha bordado el logo original que lucían en sus batas, en las telas que cuelgan desde el techo.

Este proyecto que presenta ahora en Tabacalera se expone en Ese algo que está a medio camino entre el color de mi atmósfera típica, una muestra comisariada por Juan Canela y Stefanie Hessler, dentro del  programa Opening ARCOmadrid 2017. Además de Jazmín López también expone Joanna Piotrowska (Varsovia, Polonia, 1985), que se instala en los vestuarios de esta antigua fábrica, cuestionando la identidad como una categoría inestable, relacionada con y a través del cuerpo. Sus fotografías y vídeos muestran sujetos en posturas ambiguas que reflejan constelaciones sociales y nuestras enredadas conexiones con los demás; y el proyecto On the tip of the tongue (En la punta de la lengua) de Adélaïde Feriot (Libourne, Francia, 1985), en el que el suelo del espacio se vuelve terciopelo y formas de cera esbozan prótesis de pies humanos. En determinados momentos, dos personajes posan sobre la punta de los pies, tratando de fijar lo que no está destinado a ser fijado. Feriot trata la ropa y los tejidos como extensiones protésicas del cuerpo, que definen la forma en que nos movemos y nos comportamos.

Jazmín López, además, se encuentra en residencia en Felipa Manuela, el programa de Residencias situado en plano barrio de Delicias y que, tras un descanso desde 2012, volvía el pasado 2016 para seguir generando encuentros, debates y diálogos críticos en torno a la creación actual.

Jazmín López no niega su interés en el relato femenino. De hecho se declara feminista y con la perspectiva constante en su trabajo de querer cuestionar las formas en las que miramos. Desde el patriarcado al colonialismo, como hizo también en proyectos anteriores: durante una residencia en Perú intervino el edificio de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) de Lima con obras diseminadas por el espacio, con el fin de crear extrañeza ante un elemento no habitual. Una de estas piezas era una gran tela que tenía bordado “Radical Feminist”.