La instalación de la japonesa Chiharu Shiota es una de las más aclamadas de la Bienal de Venecia este 2015. Para quienes no han tenido la oportunidad de verla en vivo en el Pabellón de Japón ahora la Fundació Sorigué de Lleida presenta “In the beginning was…”, una exposición y site specific de la japonesa afincada en Berlín.
En La primera sala nos recibe “His chair”, de 2005, y que recrea de nuevo aquí; se trata de una instalación a base de ventanas del Berlín Oriental que Shiota recuperó en los 90 y convirtió en obra imperecedera. “Las ventanas son como ojos”, nos comenta. Ella vivió allí y fueron las ventanas los espacios a través de los cuales miraba más allá, “Cuando veía esas ventanas me impresionaba pensar en las historias y sentimientos de quienes habían estado mirando a través de ellas”. La presencia humana vuelve a estar sin estar, con una silla vacía en el medio de la instalación.

Chiharu Shiota, "His chair", 2005.

Chiharu Shiota, “His chair”, 2005.

Chiharu Shiota, "His chair", 2005.

Chiharu Shiota, “His chair”, 2005.

Tras esta “Over the continents”, de 2015, con zapatos de personas anónimas que Lleida, que los han cedido acompañados de un mensaje. Son más de 500 zapatos que han sido usados, que guardan el recuerdo de quienes los llevaron puestos. Shiota los dispone atados en forma de abanico a un punto de la pared con hilos rojos, recurrentes en su trabajo; es precisamente este color al que asimila con la piel, con lo que somos, con nuestra epidermis.

Chiharu Shiota, "Over the continents", 2015.

Chiharu Shiota, “Over the continents”, 2015.

Aunque sin duda la pieza que más impresiona de las que muestra en Sorigué es “In the beginning was…”, una gran instalación de 440 metros, que da nombre a la exposición. La frase la extrae de la primera de la Biblia, y el uso del hilo negro por toda la pieza, muestra para ella el universo, lo más profundo y el origen con el Big Bang; y de aquí llegamos a la piedra, el nacimiento del universo, que es el material que compone la pieza. Shiota trabaja con piedra por primera vez en su carrera, extraída de una de las canteras del grupo Sorigué. Han trabajado directamente en el montaje 30 personas durante más de 70 horas: trabajadores de las canteras de Sorigué, equipo propio de la fundación y también estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Lleida (bajo el programa educativo que encabeza Gloria Jove, uno de los más interesantes para crear currículos escolares a través del arte contemporáneo).
Cientos de piedras se muestran sostenidas en el aire entre madejas imposibles de hilo negro, que las mantienen en vilo y las atrapan. “Cuando vi cómo se extraía la piedra en las canteras de Sorigué, cayendo gracias a las máquinas, me imaginé parando el tiempo, sosteniendo las piedras en el aire, antes de su caída”.

Chiharu Shiota, "In the beginning was...", 2015.Chiharu Shiota, "In the beginning was...", 2015. Chiharu Shiota, "In the beginning was...", 2015.
La instalación es para verla en vivo, en un paseo solitario y meditabundo, porque entrar en las piezas de Shiota es sumergirse en otra dimensión, donde la ausencia y el silencio se convierten en los protagonistas absolutos.
No es lo único que la japonesa planea para Lleida. En el proyecto PLANTA, futura sede de la colección de la fundación, en Balaguer, Shiota reconstruirá de nuevo “His chair” pero desde un punto de vista distinto: “Vi una imagen cenital de la instalación en una fotografía y me la imaginé situándola así, viéndose desde arriba”. Y ahora la Fundació Sorigué la planea bajo tierra, sumergida en su totalidad y con el espectador viéndola desde arriba.

Chiharu Shiota durante la presentación de la exposición.

Chiharu Shiota durante la presentación de la exposición.

Shiota declara como referentes a otras mujeres artistas antes que ella, como Ana Mendieta, Rebecca Horn o Louise Bourgeois.

La exposición finaliza con el vídeo “Bathroom”, de 1999, y las fotografías “In The Bathroom”, de 2002, donde aparece otra Shiota más, la performer, la que tiene que volver a la acción corporal en determinados momentos de su vida. “A veces las instalaciones dicen todo lo que Shiota tiene en su cabeza, pero otras veces siente que deber ser su propio cuerpo el que lo muestre “, nos cuenta Nerea Fernández, la galerista de Shiota en España.
Y es que la artista, de pocas palabras pero amplio domino de la visualidad y el espacio, enseña lo mejor de sí misma en Lleida. Una exposición para disfrutar con calma, dejarse llevar por su simbolismo y sumergirse en el discurso de Shiota en torno a la propia existencia humana.