Terencio González (París, 1987) realiza estudios en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París entre 2012 y 2015, en el taller de Jean-Michel Alberola, completando su formación a través de un semestre de intercambio en el Centro de Arte de Pasadena. Un estilo inicial marcado por la figuración y la generación de formas con objetos y materiales diversos, en el que podían observarse las influencias de Rauschenberg, Basquiat o Baselitz, da paso, tras un viaje a Argentina, país originario de su padre, a una experimentación en el ámbito de la abstracción. Siguiendo estrategias de reinterpretación y apropiación posmoderna, lleva a cabo una singular lectura de algunas corrientes de vanguardia, como el expresionismo abstracto, la abstracción post-pictórica, el minimalismo o la pintura de Rothko, Richard Diebenkorn y Martin Barré, evitando siempre toda posible categorización.

La exposición Gracias por su visita en la galería Kernel (Cáceres) es la primera individual dedicada a Terencio González en España, profundiza en lenguajes abstractos. El título hace referencia a las servilletas de papel que se encuentran habitualmente en los bares españoles, pequeños dispositivos que enlazan, conceptual y técnicamente, con las obras exhibidas. En ellas, el artista hace uso de carteles publicitarios, políticos o festivos, impresos precariamente en offset, que encuentra adheridos sobre los muros de Buenos Aires y que altera en un proceso de borrado textual.

Omitiendo su función lingüístico-comunicativa genera abstracciones mediante el collage, la inversión o la recomposición. La huella de las letras impresas por rotativas se disuelve ahora en la potencia estética del color. La autonomía de la pintura, explícita en la autorreferencialidad y en la anulación del espacio logocéntrico, nos conduce a una extraña y anacrónica visibilidad. Un devenir tropical satura el ojo hacia una lógica de la sensación, en un acontecimiento multicolor cercano a una meditación ecuatorial y a una fenomenología visionaria, propia de un punto de fuga polilógico que convierte lo pictórico en posibilidad y potencia alucinada. Y junto a los carteles, sobre un lienzo pintado de un blanco heterogéneo, trazos informalistas de pintura al aerosol que, a modo de mínimos deslumbramientos, terminan por redefinir los contextos cotidianos, haciendo que lo construido y pre-existente muestre su rastro excedente y su plasticidad.

La obra de Terencio González ha podido verse individualmente en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París (2013 y 2015) o en la Galería Crown Roots de Los Ángeles (2014), y a nivel colectivo en centros del entorno parisino como Casa Argentina (2012); Biblioteca Marguerite Yourcenar (2015); Espacio de Artes sin Fronteras, Galería Xpo o en la Galería Jèrôme Pauchant (2016). Sus trabajos se encuentran representados en colecciones como la colección FRAC DE Normandía, el Fond dotation VR D’Affaux o la colección de la Universidad París-Dauphine.

2 diciembre > 27 enero