La multiplicidad de soportes es lo que define al trabajo de Graeme Thomson & Silvia Maglioni, si tenemos en cuenta también su interés por las ficciones que emergen de las ruinas de la imagen en movimiento, así como una importante carga política y filosófica en todos sus trabajos. La relación entre imagen, sonido, texto y política definen sus proyectos, que basándose en grandes nombres de la literatura o el cine, cuestionan nuestra actual forma de consumir información.

 
Actualmente podemos ver dos trabajos suyos en Llega un grito a través del cielo, la exposición que LABoral propone como una crítica al uso de drones y vehículos aéreos no pilotados, que en la mayor parte de los casos tienen un fin militar y de guerra. El uso que podemos hacer hoy de la tecnología con un fin de poder es una de las cuestiones que aborda esta exposición, y donde las piezas de Silvia & Graeme encajan a la perfección.
Aprovechamos su visita para charlar con ellos sobre la realidad del presente, su visión del mundo actual en relación a la evolución tecnológica, y proyectos recientes que tienen en mente.
La exposición que comisaría Juha van’t Zelfde en LABoral expone a artistas muy diversos en sus orígenes y planteamientos pero que coinciden en un punto en común: la cuestión de la vigilancia y la necesidad de controlar esta, ¿se ha convertido la información en el arma más poderosa en las guerras actuales?
Esta es una cuestión compleja. Muchos campos de trabajo se están reduciendo a la recolección y procesamiento de la información de acuerdo a algoritmos bastante rígidos. La información está en la guerra junto a la incertidumbre, el misterio, lo impredecible, lo indecible, lo desconocido. El lenguaje de la información es cada vez más un lenguaje militarizado y disciplinario, que en la práctica se traduce en una convergencia entre el lenguaje militar y el civil. Vemos la misma intensidad en los códigos disciplinarios casi mecánicos, la compartimentación de la conducta y la reducción de horizontes, tanto en la idea de agencia como en nuestra sensibilidad, en casi todas las áreas de trabajo cognitivo. Cuanto más nos convertimos en soldados que procesan información, menos capaces somos de reconocer (y más hostiles nos volvemos) cualquier cosa que no se reduzca a un paradigma de información, algo que amenace nuestra eficacia nodal en la cadena de mando en red y control que nos ha tocado vivir.
 
Vuestro trabajo se mueve entre el cine y la reflexión sobre el propio medio, ¿de dónde viene este interés? ¿Es algo más centrado en el propio soporte o en el concepto y la evolución de este?
Nuestro trabajo se mueve entre muchas cosas: antes y después, todavía y no aún, sujetos y objetos, sonidos e imágenes, visible e invisible, sólo por nombrar unas pocas. Lo que nos interesa es este “lugar intermedio” como un lugar de pensamiento, una zona de deseo y experiencia y un posible lugar de fabulaciones.
 
Una de las piezas que se presentan en LABoral, y que es un encargo del centro y Lighthouse, es 
Clouds of Unknowing, donde aparecen nubes y el clima vinculando a Goethe, Constable y los atentados del 11-S. ¿Hay una intención política tras una visualidad poética (las nubes)?
Se podría decir que el tiempo es político y que la política es (según nuestra experiencia cotidiana) un poco como el clima. Las nubes llegan y se dispersan, son mutables y cambiantes en su inconsistencia constitucional. Exceptuando el 9-11, el clima político se ha asemejado a un cielo nublado implacable, con nubes bajas, plomizo. El texto 9-11 de Goethe habla de la calma tras la tormenta, ¿cómo se relaciona esto con el clima de los últimos 14 años? Quizá haya habido algunos claros, pero más con el fin de eliminar algunos obstáculos para conseguir la hegemonía mundial. El regenbogen (arco iris) de un dominio completo.
'Clouds of Unknowing', 2014. Silvia Maglioni and Graeme Thomson (Terminal Beach).  Captura de vídeo

‘Clouds of Unknowing’, 2014.
Silvia Maglioni and Graeme Thomson (Terminal Beach).
Captura de vídeo

En esa misma pieza utilizáis una resíntesis granular de fragmentos de discursos de Barack Obama defendiendo la política de guerra con drones y de asesinatos selectivos. ¿Se ha utilizado la tecnología como un instrumento de poder en los conflictos?
Procesar la voz de Obama era darle el proceso similar que sufren los que aparecen en la lista de muertes de su matriz de disposición, lo que tarda un misil Hellfire (tres segundos) en transformar la condición de un sospechoso en una víctima aleatoria, casi por error, como en los juegos de ordenador. La voz y las palabras de Obama (dirigidas por control remoto) se convierten en el sonido de un avión no tripulado, un drone, pero igualmente nos muestra el poder mortal del drone con su monotonía incesante.
 
El cine es un gran referente en vuestros trabajos. Muchas escenas se mezclan con discursos políticos e imágenes de distintos sucesos históricos, ¿cuál es vuestro referente fílmico? (especialmente quien creéis que ha hecho un cine más político y de calidad fílmica).
Una parte de nuestro trabajo reciente, especialmente los “tube-tracts” de Blind Data que están en LABoral, se centra en reconsiderar el potencial del montaje como una herramienta para el pensamiento político en relación a la comunicación viral. Para nosotros, el montaje es una manera de desactivar y desarmar la imagen como vehículo de información y comunicación, y su redistribución como un componente en un campo de problemas mayor. La aceleración de los flujos de información hace especial hincapié en la inmediatez y la eficacia comunicativa del mensaje, pero también en su capacidad de eliminación. Esto es lo que tratamos de romper. El linaje de tal comportamiento disruptivo es larga, se extiende desde Brecht y Walter Benjamin a Debord, Godard, Farocki…
 
¿Qué nuevos proyectos estáis trabajando?
Estamos terminando el trabajo “Disappear One”, una película de náufragos sobre las variaciones alrededor de la Amerika de Kafka, que rodamos en un viaje trasatlánticos desde Lisboa a Sao Paulo, y actualmente estamos preparando algo que nos ha costado mucho llevar a la práctica, un espectáculo (aunque quizá sería más correcto hablar de un no-show) en torno al “unmaking of” de un guión de ciencia ficción de Felix Guattari.
Lee esta entrada en #LABlog, el blog de bloggers de LABoral.