Las creaciones artísticas de Dara Birnbaum (1946) se mueven dentro del contexto cronológico de los 70-80, con los inicios del video-arte, y critican la subjetividad de los mass media, la influencia que ejercen sobre los espectadores y su capacidad para crear roles de género, casi siempre sexistas.
Dentro de esta experimentación, Dara congela ciertos momentos de películas, series y programas y los repite en sus videos, evidenciando así las ideologías implícitas que conllevan. Este proceso de deconstrucción de las imágenes lo usa con un fin crítico: el hecho de situar sus videocreaciones en galerías es también un cuestionamiento sobre cómo asume y acepta el espectador el mensaje que la televisión envía dependiendo de su lugar de recepción (ya sea en un lugar público como la galería o privado como su casa).

En este vídeo (Technology/Transformation: Wonder Woman, 1978-1979) Birnbaum se plantea la imagen de la mujer de entonces (no muy lejos de la situación ahora) y su incoporación a la televisión ya no como una mujer en el ámbito doméstico, sino capaz de ser la heroína; aún así, el rol sexista que se desprende de este icono queda patente en este vídeo de Birnbaum, que congela imágenes de Wonder Woman y las repite en sucesivas ocasiones, mostrando la imagen de una protagonista que aún es mujer-objeto.